Hoy hemos empezado el día tempranito, desayuno continental a la 8:15 para coger fuerzas, que la jornada será larga.
La primera actividad, el RAFTING:
Llegamos a las instalaciones deportivas, donde nos enfundamos en el traje de neopreno que realza nuestras esbeltas figuras, zapatos de neopreno, casco, chaleco salvavidas y remo.
Previamente al descenso, realizamos un “duro” entrenamiento sobre las balsas que nos iban a llevar río abajo, pero aun en tierra, preparándonos para la actividad que nos esperaba a continuación. Algunos más atentos a lo que pasaba en la balsa de al lado, otros riendo nerviosos, y Mercedes soltando frases de niña pija: “que se me va a mojar el pelo”, “que se me va a romper una uña”, “que de barro”, o “que hace una niña de ciudad en un sitio como este”.
Trasladamos las balsas al agua y comienza la acción:
¡Remad!, ¡Alante!, ¡Alante!, ¡Uno!¡Dos!, ¡Uno!¡Dos!, ¡Stop!, ¡Raaaamaaaa!
¡Alante!, ¡Uno!¡Dos!, ¡Uno!¡Dos!, ¡Stop! ¡Uoooooooooh!
¡Atrás!, ¡Atrás!,
Entre gritos, agua fría, chapuzones, giros, y colisiones, transcurre la bajada, alguno que otro pierde el remo, otros se caen de la balsa; pero no os preocupéis, los rasguños no han necesitado Betadine; llegamos a buen puerto tras catorce kilómetros y hora y media de descenso.
En las instalaciones nos esperaba Joaquina que no pudo realizar la actividad con nosotros por sentirse indispuesta.
De momento no tenemos imágenes del descenso, porque como comprenderéis las cámaras fotográficas no hubieran soportado las inmersiones; esperamos subir alguna pronto.
Tras un picnic de bocadillo de atún, con algún “a mi no me gusta”, y algunas caídas de silla en el barro, empezamos el tiro con arco.
Algunas flechas cayeron a los pies del tirador, otras a los pies del tablero, los animales del campo huían despavoridos; pero no todos lanzaban las flechas al aire, algunos dieron en el tablero y ¡Oh sorpresa! Dos flechas acertaron en el centro de la diana, un aplauso para Jesús Vázquez y Águeda Beltrán.
Las actividades deportivas terminan pronto por hoy, regresamos al hotel para tener la tarde libre, dedicada a piscina, gimnasio, descanso, paseos, compras, incluso intentamos patinar en una pista de hielo, propuesta desestimada por falta de presupuesto.
En la cena de sopa, y pollo asado con patatas, el postre viene acompañado de un recuerdo fotográfico del rafting.
Ya sólo queda la noche, donde se barajan distintas posibilidades, discoteca, reunión de amigos con tortilla de patatas, pub Com, y una terracita tranquila para los pacientes profesores que mientras degustan un refrigerio escuchan el sonido pestilente del turista francés sentado en una mesa cercana.
Tarde o temprano todos pasamos por el pub Com, donde además de echar una partidita de dardos, entablamos amistad con gente de otros institutos de la provincia de Cádiz (Benalup, y Rota), con los que hemos quedado en Salou en nuestra última noche.
De vuelta a las habitaciones, un pequeño aperitivo, queso y salchichón que han viajado con nosotros desde Villalba gracias a las previsoras madres.
Toque de queda tres de la mañana, que el de diana será a las 8
La primera actividad, el RAFTING:
Llegamos a las instalaciones deportivas, donde nos enfundamos en el traje de neopreno que realza nuestras esbeltas figuras, zapatos de neopreno, casco, chaleco salvavidas y remo.
Previamente al descenso, realizamos un “duro” entrenamiento sobre las balsas que nos iban a llevar río abajo, pero aun en tierra, preparándonos para la actividad que nos esperaba a continuación. Algunos más atentos a lo que pasaba en la balsa de al lado, otros riendo nerviosos, y Mercedes soltando frases de niña pija: “que se me va a mojar el pelo”, “que se me va a romper una uña”, “que de barro”, o “que hace una niña de ciudad en un sitio como este”.
Trasladamos las balsas al agua y comienza la acción:
¡Remad!, ¡Alante!, ¡Alante!, ¡Uno!¡Dos!, ¡Uno!¡Dos!, ¡Stop!, ¡Raaaamaaaa!
¡Alante!, ¡Uno!¡Dos!, ¡Uno!¡Dos!, ¡Stop! ¡Uoooooooooh!
¡Atrás!, ¡Atrás!,
Entre gritos, agua fría, chapuzones, giros, y colisiones, transcurre la bajada, alguno que otro pierde el remo, otros se caen de la balsa; pero no os preocupéis, los rasguños no han necesitado Betadine; llegamos a buen puerto tras catorce kilómetros y hora y media de descenso.
En las instalaciones nos esperaba Joaquina que no pudo realizar la actividad con nosotros por sentirse indispuesta.
De momento no tenemos imágenes del descenso, porque como comprenderéis las cámaras fotográficas no hubieran soportado las inmersiones; esperamos subir alguna pronto.
Tras un picnic de bocadillo de atún, con algún “a mi no me gusta”, y algunas caídas de silla en el barro, empezamos el tiro con arco.
Algunas flechas cayeron a los pies del tirador, otras a los pies del tablero, los animales del campo huían despavoridos; pero no todos lanzaban las flechas al aire, algunos dieron en el tablero y ¡Oh sorpresa! Dos flechas acertaron en el centro de la diana, un aplauso para Jesús Vázquez y Águeda Beltrán.
Las actividades deportivas terminan pronto por hoy, regresamos al hotel para tener la tarde libre, dedicada a piscina, gimnasio, descanso, paseos, compras, incluso intentamos patinar en una pista de hielo, propuesta desestimada por falta de presupuesto.
En la cena de sopa, y pollo asado con patatas, el postre viene acompañado de un recuerdo fotográfico del rafting.
Ya sólo queda la noche, donde se barajan distintas posibilidades, discoteca, reunión de amigos con tortilla de patatas, pub Com, y una terracita tranquila para los pacientes profesores que mientras degustan un refrigerio escuchan el sonido pestilente del turista francés sentado en una mesa cercana.
Tarde o temprano todos pasamos por el pub Com, donde además de echar una partidita de dardos, entablamos amistad con gente de otros institutos de la provincia de Cádiz (Benalup, y Rota), con los que hemos quedado en Salou en nuestra última noche.
De vuelta a las habitaciones, un pequeño aperitivo, queso y salchichón que han viajado con nosotros desde Villalba gracias a las previsoras madres.
Toque de queda tres de la mañana, que el de diana será a las 8
Bueno, bueno...parece que esto está saliendo bien, no? Esperamos que regreséis "sanos y salvos" sin ninguna herida de importancia y con todos los miembros en su sitio, porque eso del rafting y las flechas dan un poquito de miedo! Jajaja...
ResponderEliminarPD: Por cierto, aquí hace un calor horrible así que dáis mucha, mucha envidia!
Hola papá, esta noche hablamos hoy me han entregado el examen de cono y no tengo ningún fallo un sob., espero que tu no te hallas hecho nada en el raftin, seguro que te lo has pasado muy bien y tu alumnos tambien.
ResponderEliminarbueno un saludo, xaooo adios tkm.
Me uno a Sira... ¡qué envidia! Bueno, a seguir disfrutando.
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